Las velas tienen un efecto extraño en nosotros. Solo a la luz de las velas se dicen las frases más románticas, se cenan los platos más deliciosos, se tienen las mejores veladas. Las velas crean su atmósfera mágica y especial. Con su luz envolviéndonos, parece que todo se volviese de otro mundo, casi irreal, y es por ello que consiguen cambiar nuestro estado anímico y nos devuelven un poco de la paz y la calidez que tanto añoramos.
Uno de mis recuerdos favoritos de la infancia está relacionado con las velas. En aquellas noches de verano, cuando llegaba una tormenta rompiendo la atmósfera cargada del calor del largo día, y las luces de la casa de mis abuelos se iban durante horas, la única manera de alumbrarnos era con velas. En la mesita de noche de cada habitación, mi abuela había colocado, con esmero y debida precaución, una vela y su consiguiente cajita de cerillas. Mientras caían esos terribles aguaceros, en los que parecía que el cielo se hacía jirones, nosotros (mi hermano y yo) jugábamos a las sombras chinas a la luz de las velas. Con un poco de suerte, subíamos al desván a mirar por el pequeño ventanuco como los rayos rompían la oscuridad de la noche. Supongo que es gracias a aquellas noches que me encantan las tormentas, así como también supongo que algo tiene que ver ese recuerdo con mi gusto por las velas
A partir de entonces, me gusta tener velas en casa. Bajo su manto protector leo, estudio, hago yoga, medito y siempre están presentes en las cenas más especiales.
Es por ello que disfruto haciendo mis velas, siempre con ceras naturales ( mis preferidas son de Soja y de Abeja), con las fragancias que más me gustan y que necesito en función a mi estado anímico o lo que esté haciendo en ese momento.
- Cuando busco Relajarme, enciendo una vela de Lavanda, de Manzanilla, de Mandarina o Sándalo.
- Si quiero algo más fresco y Alegre, mis predilectas son Romero, Menta, Albahaca o Pomelo.
- Para Meditar me gusta mucho el Incienso, la Mirra y el Neroli.
- Los días que tengo que estudiar o leyendo intento mejorar mi concentración, el Limón o la Salvia funcionan muy bien.
- Y por último, para una velada muy romántica o íntima, el Ylang- Ylang, Rosas y Canela son mis elegidos.
Algunas de mis velas son de formas, porque a veces te apetece tener velas divertidas y originales.
Otras veces, creo originales pastillas ambientadoras para quemadores de velas.
Y las más, vienen en tarros de cristal ámbar, vasos de cristal, vasos de yogur o latas de aluminio
Disfruto tanto haciéndolas como usándolas. Y deseo que vosotros las aprovechéis tanto como yo.
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